lunes, 28 de octubre de 2013

Negro, impar, 35 y prozac.



Y aspiro a desnudarme de casa.
O me tiro debajo del subte en la estación de Avenida América o de Atocha
o me tiro de un sexto o juego con un perro callejero
o riego una maceta que no tiene planta
o camino descalza al trabajo para que luego me echen
o me como un elefante untado en crema de maní
o meo detrás de un árbol
o me bebo el Manzanares y de paso me ahogo
o lloro los pasillos del metro de Diego de León
lloro las alcantarillas y la plaza de toros
el flamenco y mi tango, y mi tango y tus tablaos
lloro la puerta de Alcalá, los tilos y las diagonales
yo tenía una vida, tenía un ticket de ida
un pase libre, un reloj de plastilina que a veces hacía de barco y otras de pirata cojo
un libro en mi mesa de noche
un mueble con las películas y otro con ollas para cocinar guisos de lentejas y espaguetis a la vongole
y el maxilar se me desencaja y pierdo el habla y mientras busco la manera de hablar, la vista se me extravía entre dientes, lengua, campanilla y sandeces
“no señor, no hablo sola,
lo estoy intentando… digo yo, a mí misma, no, a usted no.
Me da fuego Señor?” Pero para quemarme viva…
Para encender una hoguera y morirme bien muerta
porque amé con todo el amor que ahorré desde que nací,
con el amor que tenía a plazo fijo, en el banco, bajo el colchón.
Y lo invertí, todo al rojo, al par y al 32.
Y salió negro impar y 35.
Y sólo me quiero matar, bien muerta
y no despertar jamás y sólo deseo que esto sea un sueño
¡Ah, no! Si el sueño fueron todos estos años que pasaron
sí, ése fue el sueño
ése fue mi castillo de arena, o de cartón, o de madera balsa,
sueños de orquídeas que duran…
No se puede amar tanto,
debería estar prohibido
deberían decírtelo desde pequeño
deberían advertir
deberían poner carteles
porque quienes hemos amado así, así de tanto y así de mucho y así de amor
amor al por mayor
luego nada nos salva,
luego balas, hogueras, vías
luego nada nos queda.
Sólo xanax, prozac, rivotril, mierdas.
Y encima de todo eso, tienes que soportar que siempre llegue un hijo de puta con un desfibrilador.