sábado, 1 de junio de 2013

Despedida a un viejo amigo con final incierto



Hace poco fui a una fiesta de despedida de un viejo amigo.
Él siempre está yendo y viniendo,
siempre se despide
porque le gusta la juerga
o por las dudas.
La fiesta fue una fiesta,
la gente se despedía por todos los rincones,
en los baños, en el salón, las habitaciones, la cocina, el balcón.
Bebidas por aquí y por allá,
gente de todos lados, diversos colores,
diversos idiomas,
nadie políglota.
La gente escondía su bebida
proveyéndose hasta el final de la fiesta.
Bebidas en los armarios,
de la cocina, del baño
y entre risas; cigarrillos, copas y delirios.
Se pasó la noche.
La gente se conocía.
Cuando me iba del departamento me crucé con aquél amigo
que ya había despedido en ocasiones anteriores,
cuando se iba de mi país a bailar otras canciones,
buscarse en otras culturas y tantear su suerte.
Pero ya no era mi amigo y ya no era una despedida.
Se ve qué él ya se había ido antes.

   1) Ante dicha situación de tamaña incomodidad, atiné a decir: bien la perorata en el cubo los aposentos Luján pero espejos y jolgorios de todos los colores, Luca. Y estigmatizadamente, prorrogando las infiltradas cortinas de lo apacible, salí.


    2) Perdón, dije, creo que nos conocemos. El movió la mirada y sus rulos bambolearon, su sonrisa declinó al gran gatsby y sus ojos descendieron tipo Burberry. De golpe me vi: gordita, simpática, tratando de formar parte de su círculo “so cool”. Así que me fui pensando “que te den por el culo”.

    3) Entonces me quiso abrazar. Pero los brazos no abrazaban, las manos no tocaban, las caricias no se sentían. Yo me preguntaba:

1ª) ¿Han sido abdicaciones indeliberadas ceder los aposentos que el destino había conjugado preliminarmente? En ejes de lo nauseabundo, me presuricé en las variaciones de los sofás de terciopelo.

2ª) ¿Cómo puede ser que no te encuentre en este encuentro? ¿Dónde están esas cartas, estampillas, canciones? ¿Dónde Walt Whitman? ¿Dónde Ezeiza una y otra vez? Creo que te despedí demasiadas veces. Y nunca bienvenidas.

3ª) Este abrazo que resbala. Este amor que nunca fue ni pudo ser. Este cariño de gansa persiguiendo ganso. ¿Esos viejos devaneos existieron? ¿Serán delirios de grandeza? ¿O delirios de diván? ¿Qué hacer? Digo. ¿Qué pensar? ¿Qué debería pensar?: 1ª), 2ª) o 3ª). (O 1, 2 o todo 3 incluídos 1ª), 2ª) y 3ª))

7 comentarios:

  1. Luca, me encantan los escritos que tengo que volver a leer en diversas ocasiones porque tienen muchas cosas que recoger. La última siempre con una sonrisa.

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    1. Ojalá siempre escribiese para dos lecturas, pero con una ya estoy contenta. Gracias.

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  3. Me gusta! yo también vuelvo a leer como Jessica, a veces para seguir recogiendo cosas como ella dice... y otras porque la primera lectura la hago con mucho sueño!!! Será por los horarios que elegís para sacarlos del horno??? Jaja... besos amiga.

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    1. Ja.. el día que escriba de mañana será seguramente porque me esté dedicando sólo a ello! Gracias por leerme aunque cueste!

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  4. Me deje su lectura para hoy lunes por la mañana, es como un subidon de energía....gracias lujan.

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    1. Gracias por leerme! Qué bueno que así sea (y no lo contrario).

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