sábado, 20 de abril de 2013

Variations on Sakura.


Un día te escribí un poema
o algo por el estilo.
Te hablaba de Madrid,
como lo conocemos.
De esas noches de lunes o martes
que bailaban borrachas de vino y de lujuria
perdidas y desorientadas
diciendo con voz de pito: “nos estamos comportando como un viernes o sábado”
y riendo a carcajadas, mostrando los dientes y las impudencias.
Madrid siempre esconde rincones
lluvias balcones y lunas
para quienes necesitan vomitar viejos engaños
y otros malestares estomacales
mientras Antonio toca en la guitarra
Variations on Sakura.

Te hablaba de las mañanas
ésas en que vos dormías y yo me escapaba.
Y buscaba mi falda
y no la encontraba
y el despertador sonando
y vos roncando con tu música el sueño
y el día parado de pie frente a mi
con su bigote renegrido
y sus manos fumando anillos de oro,
ironías y maldades por el estilo.
Todo ese día tan alto y flaco
pavoneándose sin tapujos
atropellado,
desenvuelto a las ocho y diez.

Un día te escribí un poema
que parecía más un cante jondo
porque estaba lleno de taconazos contra el tablao
y gritaba lastimosamente
con voz de paquete de cigarrillos
los vinos de la noche anterior.
Y la resaca aprovechaba
todos sus volantes a lunares
para bailarse una sevillana.

Entonces te escribí un poema
por aquellas noches
de duelos y de honores.
De cerezos y laureles.
Por aquellas mañanas tanteando en la oscuridad.
Y la cabeza los temblores y los escalofríos.
Y la falda no.
A cambio cubos de rubik
de todos los colores.

Y te decía con letra torcida:
me quedo con el beso.
Con el mío. Con el tuyo.
Con mi te quiero. Con tu te quiero.
Con el juego.
Porque juntos bailamos desde Copenhague hasta Nina Zilly.
Juntos los gin & tonics con pepinos y pétalos de rosa.
Juntos las caídas en la sala Barco y los cafés en la Plaza de Oriente.
Y nos queremos para luego pelearnos
y revolcarnos
y paseamos los bares de siempre
y nos estrujamos en un rincón
y en otros nuevos hasta que nos echen
Y entonces yo canto con algún borracho perdido
un tango resonado
un “volver”, un “mano a mano”
y me pongo a charlar
y vos me esperás en la esquina desquiciado.

Un día te escribiré un poema mucho mejor que éste
o que aquél que un día escribí
y te diré muchas cosas bonitas.
Te diré que sólo vos
Sólo vos…
Bueno, algo pensaré.





6 comentarios:

  1. Podía haber seguido leyendo, leyendo y leyendo... Me gusta mucho. Un besazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Jey. Siempre importante tu opinión. Beso!

      Eliminar
  2. Guauuuu!!!!!!.....a veces no hace falta poner palabras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias! Y bienvenido a mi blog!

      Eliminar
  3. Hola guapísimo. Hacía mucho que no te llamaba así.

    ResponderEliminar